Recomendación diaria: sano y salvo, no a sano y salvo
Fundación del Español Urgente -FundéuRAE-
Miércoles, 01 de abril de 2026
La construcción que se aplica a alguien que no ha sufrido daño es sano y salvo, y no es adecuado añadirle la preposición a (a sano y salvo).

Uso inadecuado
- Un joven de 21 años fue localizado a sano y salvo.
- Esperamos que pronto se recupere del susto y pueda regresar a sano y salvo a su hogar.
- La policía relató que lo encontraron a sano y salvo y que ya estaba en su casa.

Uso adecuado
- Un joven de 21 años fue localizado sano y salvo.
- Esperamos que pronto se recupere del susto y pueda regresar sano y salvo a su hogar.
- La policía relató que lo encontraron sano y salvo y que ya estaba en su casa.
El Diccionario de la lengua española recoge la locución adjetival sano y salvo con el sentido de ‘sin lesión, enfermedad ni peligro’ («Llegó sana y salva»).
Por su parte, a salvo, con la preposición inicial, se registra como construcción adverbial con el significado de ‘sin detrimento o menoscabo, fuera de peligro’ («No te preocupes, ya estás a salvo»).
Así, no resulta apropiado mezclar ambas y formar a sano y salvo, con la preposición a al comienzo.





