La música británica ha perdido a una de sus voces más singulares
Muere la cantante Bonnie Tyler a los 75 años
Autora de algunos de los mayores himnos del pop-rock de las décadas del 70 y del 80.
La música británica ha perdido a una de sus voces más singulares.
La cantante galesa Bonnie Tyler, autora de algunos de los mayores himnos del pop-rock de las décadas del 70 y del 80 y dueña de un timbre inconfundible que desafió los cánones de la industria, ha fallecido a los 75 años en un hospital de Portugal, donde permanecía ingresada tras las complicaciones derivadas de una cirugía intestinal de urgencia.
La noticia ha sido confirmada este jueves en un comunicado en el que «la familia y el equipo de Bonnie anuncian con enorme pesar que Bonnie falleció inesperadamente anoche en un hospital de Portugal como consecuencia de la enfermedad por la que estaba siendo tratada» y piden «respeto a nuestra privacidad para afrontar esta tragedia».
Con problemas de salud
Su fallecimiento se produce apenas tres semanas después de que sus allegados comunicaran una ligera mejoría en su estado de salud.
A mediados de junio, la página oficial de la artista informó de que había salido del coma inducido al que había sido sometida tras la intervención quirúrgica, aunque continuaba «muy enferma» y permanecía ingresada en la unidad de cuidados intensivos de un hospital portugués.
En aquel comunicado, la familia agradecía «las enormes muestras de cariño y apoyo recibidas desde todo el mundo» y aseguraba que la cantante era consciente de esas muestras de afecto y se sentía profundamente agradecida.
Una carrera de más de 5 décadas
Nacida como Gaynor Hopkins el 8 de junio de 1951 en Skewen, una pequeña localidad del sur de Gales, Bonnie Tyler construyó una carrera de más de cinco décadas marcada por una voz que terminó convirtiéndose en una de las más reconocibles de la música popular.
Paradójicamente, aquel rasgo distintivo fue consecuencia de una operación para extirpar unos nódulos de las cuerdas vocales a finales de la década de 1970.
La intervención alteró su registro de forma permanente y dio lugar a esa aspereza vocal que acabaría definiendo toda su trayectoria artística.
Una canción la saltó al mundo
Su carrera comenzó en los clubes del sur de Gales antes de firmar su primer contrato discográfico.
El reconocimiento internacional llegó en 1977 con 'It's a Heartache', una balada que alcanzó los primeros puestos de las listas de ventas en Europa y Estados Unidos y la proyectó internacionalmente. Aquel éxito abrió el camino a una trayectoria que alcanzaría su máxima dimensión pocos años después.
El punto de inflexión definitivo llegó en 1983 gracias a su colaboración con el compositor y productor estadounidense Jim Steinman.
El álbum 'Faster Than the Speed of Night' la convirtió en una estrella mundial y dio origen a 'Total Eclipse of the Heart', una de las baladas más emblemáticas del pop.
La canción alcanzó el número uno tanto en Reino Unido como en Estados Unidos y terminó convirtiéndose en un fenómeno cultural que trascendió generaciones.
Décadas después de su publicación, siguió sonando en películas, series, anuncios y acontecimientos populares, además de haber superado los mil millones de reproducciones solo en la plataforma Spotify.
Un año después de aquel lanzamiento llegó otro de los grandes títulos asociados a su carrera, 'Holding Out for a Hero', también firmado por Steinman, cuya presencia constante en bandas sonoras cinematográficas y televisivas consolidó definitivamente a Tyler como una de las grandes voces del pop épico de los años ochenta.
A ellos se sumaron otros éxitos como 'Lost in France' o 'If You Were a Woman (And I Was a Man)', que terminaron de cimentar un repertorio reconocible en todo el mundo.
Nunca se fue de los escenarios
Aunque el enorme éxito comercial de los años ochenta fue difícil de igualar, Bonnie Tyler nunca desapareció de los escenarios.
Siguió grabando discos, realizó giras internacionales y conservó un público especialmente fiel en Europa, donde continuó ofreciendo conciertos.
En 2013 representó al Reino Unido en el Festival de Eurovisión con la canción 'Believe in Me', un regreso mediático que evidenció el cariño que seguía despertando entre varias generaciones de seguidores.
Miembro de la Orden del Imperio Británico
Su aportación a la música fue reconocida oficialmente en 2022, cuando fue nombrada Miembro de la Orden del Imperio Británico (MBE) por sus servicios a la música.
Una vida discreta
Fuera de los escenarios mantuvo una vida discreta. Estuvo casada desde 1973 con Robert Sullivan, exjudoca olímpico que representó a Gran Bretaña en los Juegos de Múnich de 1972, una relación que se prolongó durante más de medio siglo.
No tuvieron hijos y repartían su tiempo entre Gales y Portugal.
Fuente: ABC






